Resumen y sinopsis de El expreso de Tokio de Seicho Matsumoto
Los cadáveres de un oscuro funcionario y una camarera aparecen una mañana en una playa de la isla de Kyushu. Todo parece indicar que se trata de un caso claro: dos amantes que se han suicidado juntos tomando cianuro.Publicado en Japón en 1957, El expreso de Tokio es uno de los best sellers más famosos de Seicho Matsumoto. Su intriga minuciosamente ensamblada y la combinación de elementos psicológicos, sociales y políticos marcaron una nueva época en la novela negra japonesa.
Si bien la prosa es fluida y la idea de un antagonista minucioso en el desarrollo de su plan es admirable, la investigación se basa casi exclusivamente en chequear el listado de horarios de trenes, aviones y ferrys para refutar la coartada del sospechoso principal. Además, los otros temas que envuelven al caso son abordados en las últimas páginas, muy rápidamente, como si lo único relevante en todo el proceso fueran los horarios mencionados antes.
Llega un momento en que la narración se hace muy pesada, todo son horarios de trenes y aviones. Es una novela negra muy simple.
Muy interesante novela. Mas juego de ingenio que otra cosa, muy entretenida y bien escrita, con un aire a las novelas de Christie y Conan Doyle. El final deja un poco frío, pero aun así recomendable.
El autor me ha parecido una especie de Agatha Christie japonés: datos escrupulosamente presentados (los horarios de tren incluso son reales, de la época) pero la psicología de los personajes queda muy en segundo plano. Nos presenta, eso sí, algunos conceptos muy curiosos y muy alejados de nuestra cultura actual como, por ejemplo, el "suicidio por compasión" o la "lealtad" del subordinado hacia su superior corrupto que puede llevarle a cualquier sacrificio, incluso el de la propia vida. Otras curiosidades son que el detective en lugar de whiskies, aquí se atiborra de tés y cafés. O el jefe de policía "bueno", que realmente anima y apoya a su subordinado, en lugar de comportarse servilmente con el ministro de turno y echarle bronca o apartarle de la investigación como sucede, por ejemplo, en mucha novela negra actual.