Resumen y sinopsis de Estoy desnudo y otros cuentos de Yasutaka Tsutsui
Atalanta ha pedido a Yasutaka Tsutsui que seleccione para este volumen los que, a su juicio, son sus mejores cuentos. El resultado, como era de esperar, es insólito.«¿Cuánta gente habrá capaz de articular ecosistemas literarios así de alucinantes, alternando la risa y el horror mientras vapulea lo peor de la sociedad y reivindica la libertad y el arte? Tsutsui es una perla que estaba escondida para el español, y el rescate honra aún más el nombre de su editorial: Atalanta, la cazadora.»
Gabi Martínez. Qué leer
«Tsutsui es un escritor respetado en su país, lo que se suele decir de culto, y sus narraciones, con raíces en la ciencia ficción y ramas en el mundo del manga, justifican más que sobradamente su buena reputación y la consideración de gurú de la metaficción.»
«Es elástico, astuto, elegante, despreocupado. No quiere ser lírico. Le interesa el ritmo y el humor. No busca el peso ni la arquitectura, sino más bien el prolijo amontonamiento de pequeñas cosas. No busca una construcción perfecta, sino un efecto global. Es un poco gamberro. Tiene muchas ganas de reírse y de hacernos reír, aunque también puede ser sombrío y apocalíptico […]. Aquellos que sientan un verdadero interés por el presente harán bien en explorar a Yasutaka Tsutsui. No se verán defraudados.»
Andrés Ibáñez. Revista de libros
«Con el reciente boom de la literatura japonesa conocemos los discípulos domesticados pero nos faltaba el origen corrosivo. Por primera vez se traduce en nuestro país –y muy bien, por cierto– una selección de relatos del maestro en falta, Yasutaka Tsutsui, piezas exactas, satíricas y viol
Con un humor que adopta las formas de la crueldad y de la caricatura, el autor “desnuda” en el relato que encabeza esta antología a un arquetipo que será el blanco de todas sus malicias, de sus ocurrencias más extravagantes y genuinamente niponas; el típico oficinista ambicioso y prepotente, sexualmente hiperactivo, con pretensiones de ser autosuficiente y hallarse en la cima de la pirámide social, pero que a causa de un incidente casual, se ve de pronto despojado de todo lo que le confiere su estatus y arrojado a las calles de la gran urbe, donde una sucesión de calamidades a cada cual más descabellada le llevarán a un punto de no retorno.
Yasutaka Tsutsui deforma las situaciones hasta el límite en estos cuentos, a menudo gamberros, escatológicos, grotescos, fáciles de imaginar como una sucesión de viñetas manga. Tras el dislate, sin embargo, se intuye un profundo pesimismo y una falta de piedad hacia los personajes, pues parece que no se salva ni el apuntador. “Maneras de morir”, sin ir más lejos, presenta detalladamente el ecosistema completo de una oficina, con todo el catálogo de personalidades ególatras, mezquinas, cobardes, autoritarias… siendo masacradas de las maneras más gráficas y expresivamente sangrientas que se puedan imaginar.
“Líneas aéreas Gorohachi” supone una incursión de dos urbanitas en el Japón profundo, donde la gente se toma la vida con mucha filosofía y no pierde desde luego los nervios ante el peligro, sino todo lo contrario; la cara opuesta de una cultura rígida, hipócrita y carente de cualquier espontaneidad. “El día de la pérdida” sigue de cerca a un empleado modélico hasta que le llega la hora de afrontar su primera experiencia íntima con una mujer; comienzan los nervios, las expectativas, el afán desmedido de cumplir un rol social y convertir hasta el último detalle de lo que debería ser una experiencia placentera en una penosa y ridícula obligación.
Un par de relatos se ambientan en un mundo de ciencia-ficción donde el ser humano interacciona con seres de otros mundos (“El peor contacto posible”, “Articulaciones”). Descubre pues que los alienígenas se comportan de maneras insólitas, adoptan concepciones del bien y del mal que son del todo ilógicas o se comunican a través de un lenguaje imposible para la limitada anatomía humana… una vez más, nuestro antropocentrismo se revela inútil y es satirizado sin compasión.
“La ley del talión” es tal vez el único relato con el que no me he reído; la risa más bien se nos hiela con esta exposición atroz de la violencia, la venganza y la deshumanización a la que estas arrastran a la víctima de un secuestro, que pasará a ser a su vez “agresor” y a enzarzarse en un círculo vicioso. No le tiembla el pulso a nuestro autor para describir las peores atrocidades y cómo el tiempo pasa, pero esa violencia no sólo no cesa, sino que consume incluso a sus propios perpetradores.
“La embestida del autobús loco” es, para rematar, un alarde de imaginación que sorprende por adelantarse en su concepto a cierto título del cine familiar de animación reciente. Con una diferencia, pues lo que tenemos aquí no es precisamente para niños. Acompañamos a quienes parecen ser los extravagantes pasajeros de un autobús en su viaje hacia un destino poco concreto, en su cháchara sin sentido aparente; algo está ocurriendo fuera del vehículo y no tardaremos en darnos cuenta de la escena que tiene lugar. Una inmersión en la locura que, pese a todo, es la más cotidiana, la que todos llevamos dentro, sin censuras ni paños calientes; la voz de lo dionisíaco, la única que puede contar todas estas historias. Y lo que encontramos al bucear en esta fuente de los instintos más básicos es de todo menos agradable y tranquilizador.
Conjunto de relatos que definen muy bien la obra de Tsutsui: humor, ciencia ficción, crítica social y más humor. Su prosa es muy amena, con situaciones y personajes hilarantes, así que los cuentos se leen con facilidad. Lo único que lastra el resultado final es que algunos cuentos, si bien entretenidos, no aportan mucho más que eso.
Este maravilloso conjunto de relatos consigue mezclar fantasía y realidad desvelándonos un cuadro lleno de situaciones delirantes y absurdas, pero a la vez perfectamente verosímiles y lógicas, que logran conquistar a cualquier lector, incluida yo misma.
La prosa de Tsutsui, increíblemente fluida, sencilla y concisa es capaz de aunar elementos de diversos géneros literarios conformando un marco surrealista único. No por nada es un autor de culto en Japón y fuente de inspiración de muchos grandes escritores japoneses contemporáneos, Murakami incluido.
Lo curioso de la prosa de este autor es que, a pesar de aparecer siempre un elemento extraño, este no sorprende realmente al lector ni busca una explicación racional al hecho. Esto junto con grandes dosis de un humor ácido y una fina ironía, basada sobre todo en los contrastes de la sociedad japonesa, consiguen engatusar al lector que devora rápidamente el libro, queriendo mucho más.
Respecto a los temas que abordan los relatos son muy diferentes entre si. En estas páginas nos encontramos de todo: trabajadores corriendo desnudos por Tokio, líneas aéreas en regiones remotas, algunos extraterrestres locos y otros con un idioma muy difícil de aprender, demonios legendarios con mala leche, viajeros perturbados de un autobús, virginidades perdidas y ciudadanos con vocación de delincuentes. Esta mezcla tan ecléctica sorprende, divierte y horroriza por igual. Además, en cada una de las historias los personajes (normales y corrientes) se enfrentan a situaciones extrañas y difíciles de las que salen mejor o peor parados, pero no hay moraleja ni nada por el estilo.
Resumiendo, Estoy desnudo es una gran obra a tener en cuenta para todos aquellos que adoren la literatura japonesa y quieran ir al origen de la misma. Y por supuesto los fans del humor absurdo también la disfrutarán de lo lindo.
Los personajes de estos ocho relatos parten de una situación de la vida común y ordinaria y tienen que enfrentarse a algo que no pueden controlar (un secuestro, un diablillo, un contacto con extraterrestres,...) y en donde aflorarán sus miedos, sus vergüenzas o sus instintos.
En todos está presente el humor, un humor cáustico, kafkiano, macabro y hasta gamberro, según el cuento. Recomiendo no perdérselo.
Es una antología de cuentos realizada por el propio Tsutsui: una reivindicación del arte, de la libertad que escoge los escenarios y personajes más inverosímiles para lanzar sus dardos a la sociedad contemporánea. Lo recomiendo para quienes no lo hayan leído.
Colección de ocho cuentos bastante surrealista. Algunos te permite reflexionar, mientras que otros lanzan críticas a la sociedad, en general y al ser humano, en particular.