Resumen y sinopsis de La espía de cristal de Pere Cervantes
Una historia de amor, de espionaje y de guerra
Taibe Shala no es una víctima más de la última guerra en los Balcanes, es una mujer con el alma helada. Una intérprete de las Naciones Unidas y periodista. Una madre hecha de silencios. Una espía. Esta novela comienza con su extraña desaparición en Pristina, su ciudad natal, en 2019.
Manu Pancorbo, alias Panco, un viejo amor de Taibe y reportero de guerra español, emprenderá su odisea particular para averiguar los motivos de la desaparición de la mujer que no ha conseguido olvidar, acompañado por Olga, fotógrafa y su leal compañera en conflictos armados.
Las indagaciones de ambos en el nuevo Kosovo los llevarán a un mundo oscuro de venganzas, agencias de inteligencia, suspense y traiciones. Regresar a los Balcanes veinte años después abrirá en Panco heridas que creía ya cicatrizadas. Será buceando en los episodios de un pasado reciente cuando descubrirá quién es Taibe Shala y los secretos que forjaron a la enigmática mujer que lo marcó para siempre.
Novela ambientada en dos líneas temporales, 2019 y veinte años antes en el Estado más joven de Europa, Kosovo. Un territorio marcado por el eterno conflicto mantenido entre los diferentes pueblos que lo han habitado a lo largo del siglo XX. Con dos periodistas españoles, reporteros de guerra, como protagonistas, Olga y Panco, responsabilizados en aclarar que hay detrás de la desaparición de Taibe, una mujer misteriosa, intérprete de la ONU quien 20 años atrás dejó una importante huella en ellos. Es la hija de esta mujer quien contacta con ellos pidiendo ayuda.
Ambientada en un territorio hostil, en el que acabado el conflicto las heridas siguen sin cicatrizar, los poderes mundiales siguen tejiendo sus telas sin reparo alguno, en el que el ánimo de venganza sigue patente y el daño colateral impide que la sociedad pueda reconstruir sin dejar de mirar atrás.
Sin ser una novela netamente bélica ni de espionaje, aunque hay mucho de ambas, es una historia de personajes supervivientes, de vidas truncadas y de emociones, de sufrimiento que atrapan al lector y le hacen partícipe de la historia con suma facilidad, una historia de amor interminable. Es un reflejo de cómo el conflicto bélico no finaliza con la firma de acuerdos, con el reparto de territorios, sino que las atrocidades se siguen cometiendo sin remordimiento, donde el ser humano no es capaz de enterrar, perdonar y reparar. El autor pone el foco en el papel de las mujeres en dicho conflicto, siendo doblemente castigadas, son combatientes y centro de la diana en cuanto a agresiones sexuales. Silenciadas y marginadas durante la guerra y una vez terminado el conflicto, viendo cómo sus agresores son protegidos y ellas olvidadas.
Una novela dura, muy bien documentada sobre el conflicto entre serbios y kosovares, una historia de personajes, de venganza, de un amor roto por la guerra en el que destacaría el rol de la mujer en pleno conflicto. Basada en hechos reales, ya que el autor pasó casi 3 años en los Balcanes pudiendo presenciar en primera persona todo el proceso de creación del estado de Kosovo, un territorio que nunca ha estado libre de conflicto.