Resumen y sinopsis de La peste de Albert Camus
Sin duda mucho peso tuvo esta novela en la decisión de conceder a su autor el premio Nobel de Literatura en 1957: cumbre de la narrativa de este siglo, amarga y penetrante alegoría de un mundo al que sólo una catástrofe logra rehumanizar. Novela apasionante, de gran densidad y de profunda comprensión del ser humano, se ha convertido en uno de los clásicos más indiscutibles de la literartura francesa de todos los tiempos y en uno de los más leídos. Albert Camus (1913-1960), fue un autor comprometido con los acontecimientos históricos que conmovieron Europa antes y después de la segunda guerra mundial. Periodista combativo, disidente de todas las ortodoxias de su tiempo, polemista incansable, escribió libros tan fundamentales en nuestra cultura como La peste, El extranjero, y otras.
Ha participado en esta ficha: Emilio18
Mejor que "El extranjero", es más comprensible y entendible, aunque por el tema podía haber dado para una gran novela. Narra la plaga de peste que asola la ciudad colonial francesa de Orán, en Argelia. Con ello, Camus pone de relieve varios hechos relacionados con la actitud humana en tiempos de crisis. La falta de fuerza de los personajes queda compensada por su anticipación a la hora de analizar una conducta humana que es parecida en varios acontecimientos a lo que sufrimos con el covid. En su tiempo, se podía identificar a la peste con el fascismo, otra de las lecturas que ofrece este libro.
No es mala novela, pero me parece muy sobrevalorada. Los personajes no lograron encantarme, y el misterio del narrador lo intuí desde la primera página. Me parece que sus artificios narrativos no alcanzan a deslumbrar, pero de igual manera se valora el intentar aportar alguna novedad al arte de narrar.
En fin, creo que nunca conectaré con Camus.
La peste es una de esas lecturas llamadas “fundamentales” que, en mi opinión personal, están increíblemente sobrevaloradas. Este tipo de libros, que solo los más pedantes pseudointelectualoides tachan de “obra maestra” o “la mejor novela escrita en el S. XX”, responden a las clásicas lecturas de las que todos hablan y muy pocos han leído, aunque no dudan en gastar todos los adjetivos presentes en el Diccionario de la RAE, para expresar su admiración y la enorme calidad del texto. Con esto no quiero decir que sea una mala novela, pero no creo que llegue a alcanzar la categoría de mejores novelas del siglo pasado, ni aun siendo increíblemente indulgente.
Su autor, Albert Camus, escritor francés ganador de un Premio Nóbel en 1957, se hizo célebre por esta novela y por “El extranjero”, una historia donde hablaba de los peligros de la xenofobia, entre otras cosas. Literariamente hablando Camus está a la altura de las expectativas. Posee un estilo de escritura refinado, elegante y con una ejecución magnífica, que utiliza una prosa lenta pero profunda y un desarrollo fascinante, un lenguaje muy bien escogido que aporta armonía y profundidad a la novela y unas descripciones maravillosas, minuciosas y explicativas, que te meten totalmente en la trama, para horror y desesperación del lector. Pero lo peor son los personajes. Su construcción es un poco más elaborada que la de un cascarón vacío. Descritos de manera superficial e intrascendente, todos y cada uno de ellos, tienen poco peso, narrador incluido cuya identidad desconocemos (pero intuimos) hasta el final. Es una pena que una novela tan bien hecha tenga unos personajes tan poco trabajados y tan distantes del lector medio que este jamás puede empatizar con sus emociones, lo que le impide sentir plenamente el terror que el autor describe.
En un libro titulado La peste, no debe sorprendernos que aparece la citada enfermedad y las consecuencias que de ella derivan. Pero antes haré una somera sinopsis sobre el contenido de la obra. Estamos en Orán, ciudad portuaria argelina que en 1940 sufre una epidemia de peste. Al principio aparecen miles de ratas muertas en las calles. Después los habitantes enferman y comienzan a morir, obligando a las autoridades a cerrar la ciudad, declarándola en cuarentena. El narrador nos va mostrando los efectos que la enfermedad, la muerte y el aislamiento tienen en los habitantes de la ciudad, demostrando que la grandeza y la bajeza están al alcance de todos nosotros; solo depende del momento y las circunstancias sacar una u otra. Así que Camus nos muestra un mundo en decadencia, cruel y brutal, donde los hombres aprenden a convivir con la terrible infección que hace que sus vidas pendan de un hilo.
Sin duda alguna, lo mejor de esta novela son sus escenarios. Con un lenguaje potente y florido, Camus logra hacer a la perfección el retrato de un pueblo enfermo, hambriento de esperanza que ve como el ritmo de la ciudad y de sus propias vidas languidece sin que puedan hacer nada. La peste, la gran generadora de tanta destrucción física y moral, pasa de puntillas por detrás de la obra, de modo que, pese a ser la causa de todo, el autor no pierde el tiempo con ella. Prefiere extenderse en tediosas reflexiones sobre la naturaleza humana y divagaciones filosóficas de muy diversa índole. Y es esto lo que hace que su lectura resulte increíblemente aburrida, final incluido que, pese a ser de una corrección magnífica, solo amplifica la sensación de haber perdido el tiempo a lo grande.
En resumen, La peste es una lectura muy asimétrica, capaz de engancharte a ratos y que no llega a satisfacerte del todo. Y es que la excesiva tendencia a filosofar y centrar la atención en elementos superfluos consigue que leerla sea toda una proeza. No obstante, creo que es una novela atemporal que representa el comportamiento clásico del hombre frente a una epidemia. Y es precisamente en eso donde, por fin, me vi reflejada consiguiendo empatizar, aunque solo sea parcialmente, con los personajes y la historia. Previsiblemente habrá más pestes en el futuro. Y seguramente reaccionaremos igual en todas y cada una de ellas.
Libro un tanto extraño donde a manera de crónica se nos cuenta la lucha de los habitantes de una ciudad contra una epidemia de peste, pero donde los hechos no resultan lo más importante sino las opiniones personales del autor sobre ciertos aspectos de la vida y conducta humana. Esto da como resultado personajes poco desarrollados que no me provocaron empatía. La trama se hace densa y de difícil lectura.
He acabado la lectura de ‘La peste’ en mi primera noche de estancia en Argel, la ciudad donde creció y se educó Camus. De hecho, ha sido a raíz de planear este viaje cuando me he decidido a conocer la obra de este premio Nobel.
Leer ‘La peste’ en nuestros días, 70 años después de que fuera escrita, pero apenas pasada una experiencia real asimilable, conlleva mucho asombro ante la enorme cantidad de aspectos que Camus ideó en su cabeza, y que los humanos hicimos realidad recientemente. Es sobrecogedor.
Igualmente, la narración viene trufada de profunda reflexión, a menudo de gran hondura. Quizá se lleva la palma la última, la que el propio Rieux hace una vez que nos ha reconocido su papel narrador, para glosar al ser humano, en su opinión mucho más admirable que indigno.
Aunque tiene momentos valle, y exige motivación en el lector, la novela tiene interés por todos esos aspectos, cuida mucho a sus personajes, y contiene momentos durísimos (el del hijo del juez y el de Torrou me han puesto los pelos de punta).
Será un gusto seguir durante estos próximos días los pasos de Camus por Argel…
Las similitudes y coincidencias con lo que pasó son increíbles, pero es un libro muy lento y pesado. No se llega a conectar o sentir afecto hacia los personajes nunca. Un adelantado a su época pero muy lento.
Un gran relato de un gran autor. Nos invita a ver cómo cada persona afronta los momentos de dificultad de una forma totalmente diferente. Como una ciudad puede cambiar por completo de la noche a la mañana. Cómo inclusive hay quien encuentra refugio en las desgracias y sus circunstancias. Es una novela que toca tantos ámbitos vitales que solo puedo recomendar leerla para entender todo lo que cuenta.
Una gran obra, sin duda. La lectura se hace adictiva. Se lee rápido por ello.
Obra que adentra en la realidad de un grupo de personas que enfrentan una epidemia, lo que deja ver la actitud de cada uno ante el sinsentido de la vida a los ojos de una realidad fuera de control o destinada a fracasar.
Excelente obra, ligada a lo que nos tocó vivir en la pandemia.
"Cada uno lleva en sí mismo la peste, porque nadie, nadie en el mundo está indemne ante ella."
Novela emblemática de Albert Camus, su carga simbólica refleja muchas de las preocupaciones del autor sobre la condición humana, su existencia y su angustia ante realidades y procesos que afectan su devenir. Para ello, Camus recrea una epidemia en la localidad de Orán y cuya forma de abordar, combatir y resistir, produce diversos efectos en las personalidades variopintas de sus protagonistas, Rieux, Tarrou, Paneloux, Cottard. El autor hace gala de planteamientos donde el pesimismo y el optimismo se mezclan jugando un rol fundamental, y cuyo desenlace, tal como se desliza en la historia planteada, "no puede ser el relato de la victoria definitiva", entendiendo así que la lucha existencial es un proceso permanente para combatir "las plagas" que siempre estarán al acecho. Lectura recomendada.